miércoles, 17 de agosto de 2011

Uno menos


Nadie le desea la muerte a nadie pero hoy en día vivimos una inseguridad debido a menores que de una manera feroz y cruel asaltan y asesinan a comerciantes con una frialdad tremenda que han logrado cambiar los sentimientos de la persona más pacífica. De tal forma que escuchar en un noticiero la muerte de un menor que tiene un arma y está robando nos puede provocar una sensación de alivio, hasta de tratarlo como un simple numero y pensar ahora hay un asesino menos en la calle y un comerciante mas.

La vida para estos desgraciados no tiene importancia, no tiene valor, carece de sentido. Matan a sangre fría sabiendo que no tienen nada para perder. No hay rehabilitación que pueda cambiar una mente asesina consumida por la pasta base. Desgraciadamente esta droga fue la que pudrió la mente de estos jóvenes y una vez que entraron en ella ya no tienen vuelta atrás. Tratar de rehabilitarlos es perder el tiempo porque a la larga seguirán robando y matando personas inocentes para obtener la maldita droga.

No logro entender como Vásquez le pide a los comerciantes que se desarmen, ya que es lo mismo que decirle a los delincuentes ahora pueden venir tranquilos a robar los comercios que nadie les va a hacer frente. Tener un arma no le garantiza que va a salir vivo de un robo al comerciante, pero no tenerla le puede garantizar una muerte segura si tuvo la mala suerte de cruzarse con uno de estos menores que no les importa nada. Hoy en día con esta inseguridad el arma para el comerciante le da una posibilidad, una alternativa extra de salvar su vida y no tenerla le quita la misma. Qué sentido tiene desarmar a los comerciantes si hoy en día te roban, les entregas todo lo que ganaste a base de sudor y sacrifico, no les haces frente e igual te dan un tiro y te matan por nada.

¿Cuántos comerciantes más tendrán que morir para que los gobernantes y jueces hagan algo? Por eso cada vez que escucho que un comerciante o policía mata a una de estas basuras de la sociedad no me generan lástima porque ellos no la tienen con ningún comerciante, simplemente pienso, “uno menos”.

Anibal siempre te vamos a recordar
Tu vecino de Capurro
Pablo